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¿Por qué la ley puede jugarte una mala pasada?
15 Nov

Lo más habitual del mundo, entre profesionales del mismo sector, es compartir experiencias, preocupaciones y todo aquello, bueno o malo, que nos acontece en el día a día. Es normal preguntar por esa nueva empresa que se ha instalado en tu zona, las últimas novedades técnicas o los servicios de determinado trabajador.

También en estas charlas puede aflorar la duda: «¿Lo tendré todo en regla en mi empresa?». «¿Cumpliremos con lo que marca la ley?». «¿Y si viene una inspección?».

 

Sabemos que la intención de todos es adecuarse a la perfección a la legislación, pero también somos conscientes de que, a menudo, se hace muy complicado comprender todo lo que estipulan las normas o poder estar al tanto de las últimas modificaciones (pueden ser muy enrevesadas) o de todas las leyes (autonómica, estatales, comunitarias…) que van entrando en vigor… y que nos desorientan a veces. Por eso, muchas veces delegamos en personas que conocen mejor la materia y, por nuestro día a día, desatendemos un poco estos aspectos.

 

Es mejor, eso sí, estar al tanto y que no te encuentren desprevenido. Seguro que en esas conversaciones de las que hablábamos también surgen ejemplos en los que no ha sido así. Todos en el sector, seguro, recuerdan las multas, las advertencias o los problemas que han aparecido cuando a algún compañero le faltaba algún trámite para tenerlo todo en regla. Y todos sabemos lo duro que puede ser.

 

¿Eres consciente, en el sector del transporte, de los últimos cambios legislativos? ¿Sabías que, entre otras cosas, una empresa que quiera dedicarse a este ámbito debe contar con, al menos, un trabajador que dirija efectivamente esta actividad? ¿Que tiene que disponer un certificado que acredite su competencia? ¿Que su vínculo con la empresa debe ser real?

 

Tal y como decíamos, nos dejamos asesorar por expertos que nos ayuden en ciertas materias. De la misma manera, el Título de Transportista es ese certificado que nos va a permitir desarrollar nuestra actividad sin problemas y, trabajar más confiados porque nos ajustamos a lo que se exige.

 

Es cierto, el examen tiene mala fama: no todos consiguen el certificado, ni mucho menos. Por eso, igual que tu empresa se pone en manos de los mejores, quizá sea oportuno que, para amoldarse a todo lo que estipula la normativa, trabajes con solo aquellos que te van a garantizar resultados. En nuestro caso, estamos muy por encima del índice de aprobados del resto de academias. Solo así se garantiza que tu empresa cumpla con lo que se espera. O que, por fin, esté en condiciones de dar ese salto que anhela.